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viernes, 7 de diciembre de 2007

APRENDIENDO A VOLAR

Hace aproximadamente un año tenía la cabeza llena de pensamientos, ideas, opiniones y alguna que otra tontería. Todo se iba acumulando poco a poco y al no saber que hacer con tanta información empecé a pensar en escribir...¿un libro?... me gustaría, pero no dispongo jamás del tiempo, la concentración, el ambiente y la disciplina necesaria para tan colosal e importante tarea.
Mi muy querido y amado Lotus, me sugirió: "¿Por qué no escribes un blog?"...la idea me pareció en principio buena, pero a la vez un tanto difícil. El tocar diversos temas y actualizarlo con frecuencia...no sé, tal vez mi cerebro no daba para tanto. Ante la insistencia de Lotus, me animé a publicar la primera entrada en el blog que decidí llamar "Diario de la Vida Real". Fue así como un lunes 27 de noviembre de 2006 quedó listo el artículo "Los Maravillosos Quince".
Aún un tanto insegura, decidí publicar otros escritos que ya tenía de tiempo atrás; y otros que se me iban ocurriendo sobre la marcha. Por fin, un trece de diciembre, ya "encarrerada", abrí otro blog: el "Rincón Sentimental". Para mí, tanto el blog de Realistas SA, como el del Sentimiento Creativo son logros personales; pequeños, quizás, pero a la vez muy grandes; pues de granito en granito se llena una playa.
Poco a poco le fui metiendo mas cosas: aprendí cómo se insertan códigos, imágenes, videos y tuve oportunidad de practicar un poco la manipulación y el diseño de imágenes. Finalmente después de un año, heme aquí, con muchas ideas más en la cabeza, pero un lugarcito especial, y otro un tanto mágico y fuera de serie en donde puedo plasmar las cosas que suceden en la vida y las que pasan en un mundo irreal.

Y tal vez lo que jamás me imaginé es la respuesta: personas de diversos países, al otro lado del mundo, quizás, se toman la molestia y el tiempo de leer lo que posteo; ya sea artículos o cuentos. Y muchas de estas personas se toman aún la mayor atención de comentarme, ya sea por medio del blog, del cbox o del correo, las diversas opiniones que les genera lo que aquí se escribe. Observaciones buenas o malas...felicitaciones o señalamientos, todo me sirve para ir mejorando día con día; y alimenta el espíritu, las ganas de vivir, y la imaginación para continuar con esta aventura en la que me enfrasqué hace ya un año atrás.


¿Qué fue lo que pasó?...sencillo y a la vez complejo: a menudo sabemos, pensamos, opinamos; sin embargo, no estamos seguros de que aquello en lo que a veces divagamos sea bueno o importante. La seguridad en nosotros mismos, en las propias capacidades con frecuencia se encuentra perdida entre tanto trabajo, frustraciones, complejos y demás sentimientos un tanto negativos que solemos poner por encima de todo lo demás.

Y en el momento en que nos decidimos a perder un poco todo ese caudal de inseguridades, para sacar a flote nuestras más profundas virtudes, hasta nos sentimos como si fuéramos otra persona. Hay gente que incluso camina más erguida, con la mirada al frente y un gesto triunfador en el rostro.


No es algo fácil lograr apagar un poco el interruptor de los complejos para encender la luz brillante de la seguridad y los logros; y la mayoría de las veces esto no se logra de forma unitaria. Siempre es necesario un empujoncito que nos ayude a lanzarnos de lleno a explotar nuestro lado positivo.
Una palabra, una frase; un simple "tu lo puedes hacer" o quizás un "confío en ti", es todo lo que se necesita para arrancar los motores, ponernos las pilas y empezar a construir un mundo interior completamente nuevo y hermoso.

Al final, ese niño frágil e inseguro que quizás alguna vez fuimos, sigue viviendo en nosotros. Y así tengamos nuestros años, vivencias y experiencias a cuestas, todos necesitamos alguna vez mirar hacia aquel pasado en donde muertos de miedo nos subíamos a una bicicleta por primera vez. Y si en aquella ocasión (como en muchas otras) nos parecía indispensable volver la vista hacia papá o mamá para que sus palabras de aliento, sus expresiones de apoyo, nos animaran a pedalear para lograr el equilibrio en las dos ruedas; ¿Por qué habría de dejar de ser necesario con el paso del tiempo el buscar nuevamente ésta fortaleza y seguridad en algún ser querido?...

Hoy, como adultos, las cosas cambian un poco. Quizás en lugar de la mirada tierna de mamá encontremos la inocencia de los ojos de nuestros hijos. Tal vez el soporte que nos brindaba papá lo encontremos ahora en el amor y el respeto de nuestra pareja; sin embargo, el concepto de fondo no cambia: "Una palabra, una frase, una palmadita en la espalda, a menudo es todo lo que se necesita para desarrollar el potencial", y yéndonos a términos más "terrenales": "Un cuerpo permanece en reposo hasta que se aplica una fuerza sobre él".

En la vida jamás dejamos de aprender. Y muchas veces, lo que aprendemos lo hacemos motivados por algo o por alguien. No perdamos la oportunidad de ser parte de hermosas transformaciones de las personas que nos rodean. Ojalá que así como recibimos tantas muestras de apoyo, de confianza, admiración y cariño, también sepamos reflejar nuestra seguridad, esperanza y empuje hacia nuestros hijos, nietos, hermanos, parejas, padres, y hasta a personas que quizás no tenemos la fortuna de conocer pero sabemos de sus capacidades.


Gracias a mis padres por enseñarme, entre otras muchas cosas, a andar en bicicleta; y a mi Lotus por ese empujoncito hacia el infinito; hacia una aventura que no tiene final y no se detendrá jamás...

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