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viernes, 8 de diciembre de 2006

¿TRABAJA O ES AMA DE CASA?

La pregunta del millón. Cuando alguien hace esta pregunta; ya sea por una encuesta o para realizar algún trámite, se debería contestar: "soy ama de casa y trabajo más que usted".
Dedicarse al hogar es uno de los trabajos más pesados y peor remunerados (por no decir "sin remuneracíon alguna") que existen.
La mayoría de la gente tiene un horario de trabajo. El ama de casa no tiene hora de entrada, mucho menos de salida. Sin embargo; no falta aquel matrimonio en cual el hombre le dice a la mujer la consabida frasesita "ya quisiera yo estar en tu lugar, y quedarme en casa todo el día". ¿Qué se imaginará este hombre que hace su esposa durante este tiempo? ¿Descansar? ¿Embarrarse diferentes cremas y aplicarse todo tipo de pociones en la piel? ¿Jugar matatena? Sí, claro; y entonces los trates se lavan solos, la comida aparece mágicamente sobre la mesa y la casa limpia y ordenada debe ser producto de un hada madrina.
Una cosa sí es segura: si Dios Nuestro Señor, en su infinita misericordia, le concediera a un hombre como el del ejemplo aquí expuesto, cambiar de lugar con su esposa en estas circunstancias, no soportaría ni siquiera las 24 horas reglamentarias que dura el turno de ama de casa. Seguramente para el final del día, el pobre individuo saldría corriendo desesperado; caería derrotado, de rodillas en plena calle, alzando los brazos al cielo y rogándole a Dios, con lágrimas en los ojos, que le devolviera su antiguo empleo. Que lo llevara nuevamente a la paz y la tranquilidad de su oficina; que le permitiera contemplar otra vez el rostro malhumorado de su jefe, al que ahora, hasta atractivo lo encuentra.
Quizás sea un ejemplo llevado al extremo, pero es en sentido ilustrativo figurado.
El caso es que el dejar todo de lado, quizás toda una vida, como el desarrollo profesional y personal, el recibir un salario, el tiempo para sí misma, los pasatiempos, etc. para dedicarse de lleno a la familia no es tarea fácil. El sacrificio que implica, a veces de perder hasta la propia identidad, la entrega, el amor y la dedicación con que se realiza esta labor no se encuentra en cualquier parte; y en numerosas ocasiones no es algo fácil de sobrellevar. Muchas de estas mujeres no reciben ni las gracias, y aún así no dejan de ser el pilar de sus hogares por más pesado que sea.
Ojalá el estereotipo de la mujer que se dedica al hogar cambiara, y esa pregunta "¿trabaja o es ama de casa?" no se utilizara más.
Ojalá la mentalidad retrógrada de que el trabajar en el hogar es sinónimo de ignorancia se convirtiera en respeto y admiración para estas valerosas mujeres.
Ojalá muchos hombres machistas, que por desgracia persisten aún en estos tiempos, y quienes desearan fervorosamente cambiar de rol con la esposa, entendieran y aplicaran aquel conocido refrán que dice: "cuidado con lo que deseas, porque en una de esas, se te puede cumplir".

1 comentario:

Lotus dijo...

Sandra,

te felicito por tus comentarios, son muy reales pues consiguen retratar un ambiente muy familiar justo el que parece que hemos vivido y actualmente vivimos pero que no comprendemos cuando la explicación se busca a través de vanidades, eres, somos y demas yerbas alucinogenas de importación.
sigue adelante con este importante trabajo y por favor no olvides lo que significas para mi...!!!