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miércoles, 13 de diciembre de 2006

LA RUEDA DE LA FORTUNA

Un buen amigo me enseñó la lección más importante de mi vida. Él me dijo una vez: “La vida es como una rueda de la fortuna. Algunas veces estamos arriba y otras, abajo. Los momentos que pasamos abajo nos sirven para disfrutar aún más los momentos que estamos arriba”.

El tiempo ha pasado y aún ahora, estas palabras siguen haciendo eco en mi cabeza. La vida no es fácil; ser, amar, confiar, no es ni remotamente parecido a lo que comúnmente imaginamos cuando somos niños.

Entonces era fácil crearse un mundo lleno de cosas bellas y emocionantes, en el cual nos reservábamos el derecho de admisión. Cuando se es pequeño, lo mismo da ser hoy un superhéroe, mañana un millonario, y después...ya se verá. Para eso siempre hay tiempo, las tareas y la escuela se sobrellevan con un poco de paciencia, a pesar de las protestas y el reto enorme de levantarse temprano todos los días.

Desafortunadamente, con el tiempo llega la edad, y con ella, el dolor, la confusión, y alguna que otra alegría; sin embargo, con el correr de los años aprendemos a sobrevivir, de alguna manera lidiando con toda una gama de sentimientos encontrados. Y las alegrías, que por lo general son pocas, se viven más intensamente cuando tenemos ya bastante tiempo esperando nuestro turno para subir a lo alto de esta loca, pero necesaria rueda de la fortuna, comúnmente llamada “vida”.

Decía mi amigo: “Si todo en la vida fuera felicidad, dime, ¿qué disfrutaríamos?...¡NADA!”

3 comentarios:

Magdhalena dijo...

Gran frase decía tu amigo, quien a sufrido sabe disfrutar la alegría en plenitud.

Pues las cosas que cuestan son las que más se valoran; lindo blog...

Cari dijo...

Tuve una pareja, alrededor de tres años, pero siempre me desvaloró, cuando cortamos, él tuvo más relaciones, yo no, luego dejó a sus novias y regresó conmigo, pero se la pasaba hablando de ellas, incluso una vez salimos con una de sus ex, vi las atenciones que le daba, las cuales nunca me mostró a mí. Recuerdo que un día fue a verme, un día en el que no éramos novios (en el lapso en que habíamos cortado), se oyó en la calle una canción que decía; "cómo te va mi amor...eres feliz mi bien sin engañar, por que a mi puerta el amor nunca volvió" nos quedamos callados, y en él se dibujó una sonrisa burlona, por que tal vez pensó que a mi me quedaba la canción, ya que él si había vuelto a tener parejas y yo no. Tal vez fui una persona con muy mala autoestima por soportar todo aquello, pero al fin me di cuenta de lo nociva que era esa relación y ahora ya lo dejé para siempre, estoy saliendo con alguien más por primera vez desde aquel noviazgo, alguien que me tiene súper contenta, me halaga mucho, éste nuevo amigo me gusta mucho y la cosa es recíproca. Mi exnovio ahora está solo y sin amor verdadero, por que pese a que él puede buscar a sus exnovias, curiosamente, ellas siempre lo trataron mal, sin duda, la vida es una RUEDA DE LA FORTUNA, A VECES SE ESTÁ ARRIBA Y A VECES SE ESTÁ ABAJO.

•°o.O«SåNÐiLû»O.o°• dijo...

Mi estimada Cari...

No tengo palabras para agradecer el que te hayas tomado el tiempo y la molestia de compartir un pedacito de tu vida en este Diario de la Vida Real, que es de todos y para todos.
Y sí, tal vez todos en algún momento de la vida hemos tenido nuestros "lapsus"; y la autoestima permanezca aletargada durante largos períodos. Sin embargo, como bien dices, esas situaciones suelen pasar y siempre llegan tiempos mejores. Te felicito sinceramente por haber superado esa difícil etapa...de lo cual debes sentirte orgullosa. De los errores se aprende muchísimo... de los aciertos, pues quizás no tanto. Nos quedamos con el aprendizaje obtenido en los malos tiempos para aplicarlo a los buenos; y así poder permanecer un largo rato contemplando la vida desde lo alto de la Rueda de la Fortuna.

Saludos!!